VENENO EN LA COMIDA 15 de enero de 1810
Intentan asesinar al Virrey Cisneros
Ayer en la tertulia en casa de los O´Gorman se descubrió una nota de amenaza dirigida al Virrey y luego se comprobó que efectivamente la comida había sido envenenada.
Intentan asesinar al Virrey Cisneros
Ayer en la tertulia en casa de los O´Gorman se descubrió una nota de amenaza dirigida al Virrey y luego se comprobó que efectivamente la comida había sido envenenada.
El hecho ocurrió ayer por la noche, cuando, como todos los viernes de tertulia, se reunieron los miembros de las familias más ilustres de nuestra ciudad. Esta vez fue en la casa del reconocido doctor y comerciante irlandés Don Tomás O´Gorman, y su digna esposa Anita Perichon. La reunión tuvo la particularidad de contar con la presencia del actual Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, que tuvo suerte de salir con vida.
Todo comenzó en los momentos previos a que la comida fuera servida. Cuando la gente comenzaba a sentarse a la mesa, se descubrió una extraña nota anónima dedicada al Virrey debajo del plato en el lugar donde justamente él se sentaba. En ésta se distinguía una violenta amenaza de muerte que produjo una gran conmoción entre los presentes, al punto de que ciertas personas decidieron retirarse inmediatamente de la casa, como el inglés John Parish Robertson y el señor y la señora Sarratea. Sin embargo, el Virrey se mantuvo calmo frente a la situación, según cuentan los testigos.
Fue la señora de la casa, Anita Perichon, la que advirtió sobre la posibilidad de que la comida se encontrara envenenada. A su vez, el Virrey manifestó que sería un sin sentido echar a perder la cena por algo tan vano, proponiendo en consecuencia que la comida sea probada por algún esclavo. Cuando la esclava más anciana de la casa empezó a tener fuertes convulsiones que culminaron en una súbita muerte, a nadie le quedó la duda de que había sido efectivamente un intento serio de asesinato del Virrey.
Si bien todavía no hay ninguna pista o prueba que lleve a inculpar a un individuo concreto, es de suponer que esto haya sido planeado por algún aliado de los revoltosos que en estos últimos tiempos se han hecho notar.
Todo comenzó en los momentos previos a que la comida fuera servida. Cuando la gente comenzaba a sentarse a la mesa, se descubrió una extraña nota anónima dedicada al Virrey debajo del plato en el lugar donde justamente él se sentaba. En ésta se distinguía una violenta amenaza de muerte que produjo una gran conmoción entre los presentes, al punto de que ciertas personas decidieron retirarse inmediatamente de la casa, como el inglés John Parish Robertson y el señor y la señora Sarratea. Sin embargo, el Virrey se mantuvo calmo frente a la situación, según cuentan los testigos.
Fue la señora de la casa, Anita Perichon, la que advirtió sobre la posibilidad de que la comida se encontrara envenenada. A su vez, el Virrey manifestó que sería un sin sentido echar a perder la cena por algo tan vano, proponiendo en consecuencia que la comida sea probada por algún esclavo. Cuando la esclava más anciana de la casa empezó a tener fuertes convulsiones que culminaron en una súbita muerte, a nadie le quedó la duda de que había sido efectivamente un intento serio de asesinato del Virrey.
Si bien todavía no hay ninguna pista o prueba que lleve a inculpar a un individuo concreto, es de suponer que esto haya sido planeado por algún aliado de los revoltosos que en estos últimos tiempos se han hecho notar.
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