ANTES DE ZARPAR EXPULSADO 24 de junio de 1810
Entrevista al Virrey Cisneros
Hoy zarpó el barco inglés “Dart” con destino a la isla Gran Canaria para llevar al expulsado ex Virrey Cisneros junto con los oidores Francisco Tomás de Anzoátegui, Manuel Sebastián de Velazco, Manuel José de Reyes y los fiscales Manuel Genaro de Villota y Antonio Caspe y Rodríguez. En pleno abordaje, nosotros estuvimos ahí para hacerle esta entrevista exclusiva al desamparado Cisneros:
-¿Le parece justo que hoy usted esté siendo expulsado por la Primera Junta de lo que antes era la tierra que usted gobernaba?
¿Justo...? ¡¿JUSTO?! Esto es atroz, absurdo, incoherente. Es todo menos justo. Primero se toman el atrevimiento de atropellar la persona del Rey que yo represento, que es el más grande atentado que aquí se puede acometer contra la autoridad... ¡y ahora, disconformes con esto, determinan mi expulsión!
-¿Y por qué cree usted que han decidido expulsarlo?
La única explicación que encuentro es que me tienen miedo... miedo de que yo le abra los ojos a la gente. No me equivoco al asegurar que esta “revolución”, como le llaman, no ha sido más que la obra de muy pocos. El pueblo ha permanecido ajeno a estos disturbios, ocultos los vecinos en sus casas, contraídos los artesanos en sus talleres, lóbregas las calles... Bajo el pretexto de patriotismo se revelaron aquellos individuos egoístas que en verdad profesaban el odio hacia Nuestra Majestad.
-Y con estos “individuos”, ¿a quienes se refiere?
A traidores como Saavedra, que me había ofrecido reiteradas veces su fiel juramento de defender la autoridad y el orden público, al igual que el resto de los Comandantes del Cuerpo Urbano de Patricios. Ahora el Presidente Saavedra habita en el Real Fuerte, de donde me obligó a trasladarme a una casa particular, antes de expulsarme, y tiene la misma guardia y recibe los mismos honores que un Virrey... ¡Este numeroso pueblo está oprimido!
-¿Qué causas cree usted que desencadenaron esto?
Cosas que nada tienen que ver conmigo... los sediciosos secretos, que desde el mando de mi antecesor Liniers, han ido formando designios de sustraer esta América a la dominación española... y ganando partidarios. Además, como ya todos saben, yo no cuento con batallones ni regimientos españoles con qué defenderme, y España se halla invadida y sometida por las tropas francesas. ¡Por Dios Santo, toda resistencia es inútil! No queda más que dejar estas ricas tierras a los bárbaros criollos y rezar.
-¿Qué cree que pasará acá a partir de ahora?
Esta tierra es española desde el primer momento que Colón la pisó. España la descubrió, España le dio riquezas, un Dios digno, ropas y modales. Espero que cuando estos presuntuosos criollos se den cuenta de esto, no sea demasiado tarde para arrepentirse y pedir ayuda a Nuestra Majestad el Rey...
Entrevista al Virrey Cisneros
Hoy zarpó el barco inglés “Dart” con destino a la isla Gran Canaria para llevar al expulsado ex Virrey Cisneros junto con los oidores Francisco Tomás de Anzoátegui, Manuel Sebastián de Velazco, Manuel José de Reyes y los fiscales Manuel Genaro de Villota y Antonio Caspe y Rodríguez. En pleno abordaje, nosotros estuvimos ahí para hacerle esta entrevista exclusiva al desamparado Cisneros:
-¿Le parece justo que hoy usted esté siendo expulsado por la Primera Junta de lo que antes era la tierra que usted gobernaba?
¿Justo...? ¡¿JUSTO?! Esto es atroz, absurdo, incoherente. Es todo menos justo. Primero se toman el atrevimiento de atropellar la persona del Rey que yo represento, que es el más grande atentado que aquí se puede acometer contra la autoridad... ¡y ahora, disconformes con esto, determinan mi expulsión!
-¿Y por qué cree usted que han decidido expulsarlo?
La única explicación que encuentro es que me tienen miedo... miedo de que yo le abra los ojos a la gente. No me equivoco al asegurar que esta “revolución”, como le llaman, no ha sido más que la obra de muy pocos. El pueblo ha permanecido ajeno a estos disturbios, ocultos los vecinos en sus casas, contraídos los artesanos en sus talleres, lóbregas las calles... Bajo el pretexto de patriotismo se revelaron aquellos individuos egoístas que en verdad profesaban el odio hacia Nuestra Majestad.
-Y con estos “individuos”, ¿a quienes se refiere?
A traidores como Saavedra, que me había ofrecido reiteradas veces su fiel juramento de defender la autoridad y el orden público, al igual que el resto de los Comandantes del Cuerpo Urbano de Patricios. Ahora el Presidente Saavedra habita en el Real Fuerte, de donde me obligó a trasladarme a una casa particular, antes de expulsarme, y tiene la misma guardia y recibe los mismos honores que un Virrey... ¡Este numeroso pueblo está oprimido!
-¿Qué causas cree usted que desencadenaron esto?
Cosas que nada tienen que ver conmigo... los sediciosos secretos, que desde el mando de mi antecesor Liniers, han ido formando designios de sustraer esta América a la dominación española... y ganando partidarios. Además, como ya todos saben, yo no cuento con batallones ni regimientos españoles con qué defenderme, y España se halla invadida y sometida por las tropas francesas. ¡Por Dios Santo, toda resistencia es inútil! No queda más que dejar estas ricas tierras a los bárbaros criollos y rezar.
-¿Qué cree que pasará acá a partir de ahora?
Esta tierra es española desde el primer momento que Colón la pisó. España la descubrió, España le dio riquezas, un Dios digno, ropas y modales. Espero que cuando estos presuntuosos criollos se den cuenta de esto, no sea demasiado tarde para arrepentirse y pedir ayuda a Nuestra Majestad el Rey...
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